Remojar el maíz durante dos días. Luego sacarle a cada grano la puntita y moler en moledor de granos o en batán.
Cortar la papada en trozos pequeños y la pierna en ocho porciones. Sazonarlos con sal, pimienta y comino, y frotarlos con un poco de ají panca previamente soasado, remojado y molido.
Calentar un poquito de manteca y sellar la carne haciendo que dore un poco. Agregarle el resto del ají panca, la pimienta y el comino y freír. Luego, cubrir con agua y dejar cocer hasta que esté blanda; agregar más agua mientras se cuece. Deben quedar dos tazas de caldo.
Colocar el maíz molido en una mesa formando un volcán; agregar el caldo en que se coció la carne, la sal y la manteca.
Amasar fuertemente frotando hasta que se formen ojos o globitos; incorporar el pisco y el maní tostado y molido. Reservar unos pocos granos enteros para el relleno y amasar un poco más.
Colocar un poco de masa en una hoja de plátano soasada y sin la nervadura central. Rellenar con la carne, el huevo duro, el maní entero, el ají amarillo soasado y cortado y la aceituna sancochada.
Tapar el relleno y envolver el tamal con otra hoja cruzada, de modo que quede perfectamente cerrado y de forma cuadrada; atar con la totora.
Acomodar en el fondo de una olla unas corontas de maíz. Cubrir con hojas de plátano y colocar los tamales parados uno al lado del otro.
Poner agua caliente sólo hasta el filo de las corontas. Cocer durante cuatro horas e ir agregando el agua que se necesite.